IIsabe, encargada de hacer traducir la biografía de Efraín, un narcotraficante colombiano, contrata a Alfredo, que la sigue desde Nueva York hasta Florida, donde Eusebio y Rosa se ocuparán de él para que termine el trabajo cuanto antes.
Página tras página, la duda de que lo que está leyendo no sea producto de su imaginación se va apoderando de la mente del muchacho.
Alfredo, de repente y a su pesar, pasa de ser un simple traductor a protagonista de oscuros sucesos que le arrastrarán a una vorágine de violencia sin retorno.
Había trabajado seis meses por ese dinero, seis meses de náuseas y dolores de cabeza... el malestar me duró mucho, volví a la normalidad días después de regresar al rancho de Don Facundo.... La vida es una mierda, pero aprendí. Desde ese día, siempre he evitado quedar atrapado entre una persona y lo que quiere.